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RENAU: el discurso de “Nueva Cultura” (1935-1937)


Manuel García

La edición facsimilar de “Nueva Cultura” (1935-37), editada por Topos Verlag (Liechtenstein, 1977),  permitió, no sólo recuperar esa publicación dirigida por Renau (1907-1982), en el período republicano, sino que el propio artista escribiera el texto “Notas al margen de Nueva Cultura” donde revelaba su trayectoria política, artística e intelectual con argumentos como el siguiente:

 “En mi ya larga vida he escrito casi tanto como pintado. Más nunca me había topado con un menester de pluma tan arduo y delicado como el de escribir unas líneas de introducción a la reedición de la revista Nueva Cultura”.

La recuperación española de Renau, como artista y como escritor, se inicia tras la Bienal de Venecia (1976), a la que acude como invitado del proyecto “España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976”, exposición ideada por el historiador del arte Valeriano Bozal y el crítico de arte Tomás Llorens. (1)

 Tras un exilio primero en México (1939-58) y luego en Berlín (1958-1982), al regresar a su ciudad natal, Renau daría conferencias, concedería entrevistas y realizaría algunas exposiciones (2), pero sobre todo publicaría diversos libros como Función social del cartel publicitario  Valencia,1976), con una introducción de Vicente Aguilera Cerni; The American Way of Life ( Barcelona, 1977), con una adenda de Tomás Llorens y La batalla per una nova cultura (Valencia, 1978), con una introducción de Manuel García.

La vuelta provisional de Renau a España, se define como un periodo de actividades muy diversas en Madrid, Barcelona y Valencia . A esos años corresponde la filmación de un documental sobre su vida y obra en su casa-estudio de Berlín, donde confesaba lo siguiente:

“Después del marcapasos que me han metido aquí estoy mejor que hace varios años, eso es cierto, y me interesa mucho decir que los peores meses que he pasado desde hace mucho tiempo, son los tres últimos que he pasado en España. En esa estancia estaba algo pesimista porque sobreestimé mis fuerzas personales. Hice más de lo que podía tal como estaba mi salud. Y ahora voy a hacer más de lo que hice. Pero no lo que quieren los demás, sino lo que quiero hacer yo. Ya es hora. Porque yo soy un artista. Y si no produzco (o que quiero), pues entonces me dedico a dar conferencias, entrevistas, exposiciones, etc. y eso no me satisface. Esa no es mi profesión.”

Esas declaraciones de Renau, del documental “Valencians que fan historia” (3), las  ofrecía el artista apenas tres meses antes de morir en el exilio berlinés, en la República Democrática Alemana, el 11 de Octubre de 1982.

Nacimiento de “Nueva Cultura” (1935)

 Al publicarse “Nueva Cultura”, en Valencia (1935),  Renau ya había colaborado en diversas revistas españolas del primer tercio del siglo veinte y en particular surgidas entre el final de la Dictadura de Primo de Rivera (1923-29) y los inicios de la segunda República española (1931-36).

Como diseñador gráfico o autor de textos, Renau fue colaborador de las principales publicaciones culturales del periodo republicano y de tendencias ideológicas diversas como el anarquismo, el comunismo y el nacionalismo cultural valenciano. (4)

Tras ingresar en el Partido Comunista de España (1931), Renau promueve la fundación de la Unión de Escritores y Artistas Proletarios (1933) – a imagen y semejanza de la Association des Écrivains et Artistes Révolutionnaires fundada en Paris en 1930 por Paul Vaillant-Couturier — aglutinando en dicha organización de perfil marxista o en la revista “Nueva Cultura” a diversos intelectuales  valencianos del periodo. (5)

El ingreso de Renau en el Partido Comunista de España lo contaba, de una manera, peculiar en las “Notas” en estos términos:

  “Creo que poco antes o poco después de la proclamación de la segunda República española el Partido Comunista de España sacó la cabeza a una semilegalidad de hecho en la Universidad, entre los estudiantes de la F.U.E. (Federación Universitaria Escolar) y a través de éstos pedí el ingreso en las Juventudes Comunistas.

 Recuerdo vagamente un primer contacto en el “carrer de la Corretgeria”, muy entrada la noche, a la luz macilenta de un farol de gas. Otro contacto decisivo lo recuerdo exactamente así: fue en unos solares del “carrer Guillem de Castro”, al lado derecho de la Estación del Norte, también muy de noche, pero sin ninguna luz; llegué muy deprisa y puntual, y una voz joven me llamó por mi nombre, al lado mío mismo, sin que yo pudiera discernir el rostro de mi interlocutor: Quedas relevado del examen de marxismo, ya sabes bastante. Desde ahora eres miembro del Partido C9omunista de España y secretario de organización del comité local de Valencia. Mañana a las siete en el Bar Sport.

Y nada más. Así de operativo y oscuro. Nunca se ha visto un bautizo político más barato”

Apenas unos años mas tarde, tras ejercer como colaborador grafico de diversas publicaciones y ganarse la vida, principalmente , como trabajador de Gráficas Valencia y ganar diversos concursos regionales y nacionales de carteles, Renau decide, con su propios recursos, financiar “Nueva Cultura”.

  Respecto a las características ideológicas de la revista, podríamos decir que el discurso de la misma dirigido por Renau tenía ciertas similitudes con la revista “Octubre” dirigida Rafael Alberti en Madrid (1933-34) y la revista “Nuestro Cinema” dirigida por Juan Piqueras en Paris (1932-35), publicaciones representativas de la izquierda marxista española del período republicano.

Uno de los perfiles intelectuales de “Nueva Cultura” es que incluye textos de escritores locales (Max Aub, Gil Albert, Juan M. Plaza,  etc.), nacionales (Rafael Alberti, José Bergamín, César M. Arconada) y  extranjeros (André Malraux, Henri Barbusse, Max Raphael, etc.).  (6)

 Estamos hablando, de una publicación temáticamente plural que incluiría textos teóricos, artículos sobre artes visuales, versos de poetas como Rafael Alberti, Miguel Alejandro, Gil-Albert, Miguel Hernández, Langston Hughes, Maiakowski, Carles Salvador, etc.

El diseño grafico de la revista lo asumió Renau con secciones muy significativas como “Testigos Negros de Nuestro Tiempos” – que ya había publicado, en la revista  “Orto” – y diversas portadas y contraportadas del periódico . A su trabajo artístico se sumaron, asimismo, viñetas, ilustraciones y aleluyas, de artistas como Manuela Ballester, Francisco Carreño, Rafael Pérez Contel, etc. y, en ocasiones, de artistas extranjeros como Georges Grosz, John Heartfield, Chávez Morado, etc.

Testigos Negros de Nuestros Tiempos

 La sección “Testigos Negros de Nuestros Tiempos” creada por Renau , que ilustró gran parte de las revistas publicadas, merece una atención particular pues se sustenta no sólo en una propuesta artística lecto-visual, heredera en cierto modo de su práctica como fotomontador en las revistas “Estudios”, ”Octubre”, “Orto”, etc., sino en un discurso ideológico antifascista que la redacción de “Nueva Cultura”, había especificado en varias ocasiones En uno de esos textos se dice:

Como Italia, como Alemania, como Austria, como todos los fascismos incapaces de salvar a sus burguesías nacionales de la mortal decadencia del capitalismo, levantaría aquí, sobre el pueblo español, sobre su hambre, sobre su miseria y su trabajo, un Estado absoluto de militares, eclesiásticos y de aventureros al servicio de capitalistas y terratenientes. Clausurarían la cultura española…

En esas “Notas” y unas páginas más adelante, el propio Renau, añade:

 “Creo que ha quedado bien patente que nuestro criterio cardinal fue, en todo momento, la guerra sin cuartel contra el fascismo en sus aspectos ideológicos y culturales. Pues ello constituía la premisa fundamental de toda lucha por una nueva cultura o por la cultura a secas”.

 La sección pues de “Testigos Negros de Nuestros Tiempos” que se publicaría a lo largo de todos los números desde la aparición de la revista, adquiere su dimensión particular, en el número 2 de Febrero de 1935, ocupando una doble página, a dos tintas, destacando unas frases de un discurso de Benito Mussolini y del libro “Mi lucha” de Adolf Hitler, que decían lo siguiente:

“Yo no creo en la paz perpetua, pues considero que es deprimente y que destruye las virtudes fundamentales del hombre,  las cuales no pueden manifestarse a plena luz más que gracias al esfuerzo sangriento de la guerra”

        (Mussolini)

 “Todo aquel que desee sinceramente la victoria de la idea pacifista en el mundo, debe comenzar por poner toda su energía al servicio de la dominación del mundo de los alemanes.

 (Hitler)

A partir de esas frases seleccionadas de los ideólogos del totalitarismo de los años treinta Renau diseña un montaje con diversos textos e imágenes. En la parte central imprimía la figura de un burgués con traje de frac negro que llevaba los símbolos del nazismo y el fascismo bajo los brazos, mientras con un gorro alado en forma de máscara anti-gas sobrevolaba el mundo.

A partir de ese discurso de letra e imagen cada número seleccionaba un tema y con textos y fotografías, analizaba críticamente los grandes problemas de la humanidad: la esclavitud; la guerra; el liberalismo; la religión; la explotación sexual de la mujer; la derecha republicana, etc.

Las portadas de la revista

Las portadas de la revista “Nueva Cultura” tienen dos etapas bien diferenciadas a nivel de propuesta plástica, características técnicas, papel de impresión, etcétera, condicionadas, asimismo, por las dos imprentas valencianas donde se imprimiría la publicación: Imprenta Cosmos y Tipografía Moderna.

Las cubiertas de los 13 primeros números que corresponden al período de Enero de 1935 hasta Julio de 1936, diseñadas por Renau, estaban basadas en una composición apoyada en el titulo de la revista a grandes caracteres, el sumario de la publicación y como ilustración, una fotografía o una viñeta. Entre las imágenes cabe señalar algún fotomontaje, un retrato del escritor Henri Barbusse, un detalle de un grabado de Durero, una fotografía de Dolores Ibarruri, etc. Solamente en el número 10 de  Enero de 1936, Renau firma en portada un fotomontaje dedicado al racismo en Norteamérica.

na historia distinta es la gráfica de las contraportadas que a partir del número 3 de Marzo de 1935, incluyen ilustraciones. En este caso tres dibujos dedicados al tema “La iglesia en España” de Francisco Carreño, un pintor que escribió, asimismo, diversos artículos sobre las artes de la época.

Otra contraportada sugestiva es la del número 8 de Noviembre de 1935 que publicaba un fotomontaje de Manuel Monleón dedicado a la guerra de Abisinia.

 Los números 11 de Marzo-Abril de 1935 y 12 de Mayo-Junio de 1935 inician unas nuevas contraportadadas bajo el epígrafe de “Zodíaco político”, que eran una selección de viñetas de carácter político seleccionadas de las más diversas publicaciones europeas como  “Evening Standard” de Londres; “Le Journais” de Paris o “Il sette bello” de Roma, que dejaban al descubierto la curiosidad periodística y política, europea, por cierto, de la redacción de la revista.

Una novedad significativa de la etapa que va del número 1 de Marzo de 1937 al número 6-7-8 de Agosto-Septiembre-Octubre de 1937, es la inclusión en la contraportada del logotipo de la  Aliança d´Intel.lectuals per a Defensa de la Cultura.

La misma publicación que había obviado el nombre de director de la revista y de la Unión de Escritores y Artistas Proletarios, al iniciarse la guerra asume que la revista es el órgano de expresión de la Alianza de Intelectuales para Defensa de la Cultura.

Quizás una de la portadas artísticas de Renau para “Nueva Cultura” de mayor impacto político y visual, fue la que hizo para el número dedicado a las elecciones del Frente Popular de 1936. En esa cubierta el artista recuperaba la iconografía de un cartel dedicado a la “Gran Corrida de la Asociación de la Prensa “(Madrid, 1935), modificando, ligeramente, la imagen y texto de origen, situando en los pitones del  toro bravo – un miura de la época –, tres imágenes representando la monarquía, el ejército y la iglesia. En la base del dibujo del toro subscribía el siguiente titular: Gran Corrida del 16 de Febrero, si el tiempo no lo impide.

 Renau, con esta propuesta, se adelantaba a la cartelística que haría durante la guerra civil española, mientras ocupaba primero el cargo de director general de bellas artes (1936-38) y el de jefe del área artística, después,  de la Subsecretaria de Propaganda (1938-39).

Bastaría con citar sus carteles para la “Tercera Olimpiada Obrera” (1936); “El comisario, nervio de nuestro ejército popular” (1936); “Partido Comunista. Industria de Guerra. Potente Palanca de la Victoria”; “1808-1936. De nuevo por nuestra independencia”(1936); “Amigos de la Unión Soviética” (1936); “Obreros, campesinos, soldados, intelectuales. Reforzad las filas del Partido Comunista”; “Tchapaief. El guerrillero rojo” (1936), etc., para saber que hizo una labor cartelística de las más creativas del periodo, sólo comparable a la de los grandes diseñadores de la gráfica de guerra . Nos referimos a los artistas Mauricio Amster, Arturo Ballester, José Espert,  F. Briones, Jaume Solá, etc. (7)

Temas de la revista

En el plano de las artes visuales “Nueva Cultura” contribuyó asimismo a algunos debates. Cabe destacar el tema de la “Situación y horizontes de la plástica española”, publicado en el número 2 de Febrero de 1935 , en el que participó la redacción, el escultor Alberto Sánchez y el pintor Rodriguez Luna.

Nueva Cultura” fue la revista donde Renau dio a conocer sus primeros ensayos teóricos sobre el: “Sentido popular y revolucionario de la fiesta de las fallas” (8) y la “Función social del cartel publicitario” (9), donde el artista expresaba sus preocupaciones estéticas de la época.

La posición antifascista de la revista se explaya con el articulo “Perfil y entraña del fascismo”; los foto-collages “Testigos Negros de nuestros tiempos”, de Renau y las aleluyas  “Historial breve y sincero de Don Fascismo de España y también del extranjero”, atribuidas estas últimas al pintor Francisco Carreño.

El número 7-8 de Octubre-Noviembre de 1936 incluye un extra donde se publica un “Edicto de la violencia en la historia” de Ángel Gaos y diversos artículos sobre la Unión Soviética que definían la posición ideológica de la publicación y las esperanzas de entonces en la construcción del socialismo en Rusia. Ese número incluiría un articulo del escritor ruso Ylia Erhemburg.

Con el paso de los años se amplía la presencia de escritores como Ricard Blasco, Emili Gómez Nadal y Carles Salvador, vinculados al nacionalismo cultural valenciano de la época. Algunos de estos autores participarían en la redacción del folleto “Els enemics del poble a l´infern” dedicado a las fallas de la guerra. (10)

Al estallar la guerra civil española, la revista inicia una nueva etapa con la publicación de algunas exclusivas de nivel internacional. El número 4-5 de Junio-Julio de 1937 publica las fotografías de las distintas fases de la creación del mural del “Guernica” de Pablo Ruiz Picasso hechas por Dora Maaar (1907-1997) e imprime los grabados de la serie “Sueño y mentira de Franco” del mismo Picasso, una edición original realizada por el artista en solidaridad con la República española.  El dossier Picasso se anuncia con un retrato del artista y el siguiente texto:

“Pablo Picasso, el gran artista español que, en estos momentos dramáticos  porque atraviesa España, ha puesto su arte y su persona,  al servicio de la liucha por la independencia de la patria”

Esa exclusiva de la revista era fruto de la presencia de Renau en las tareas de organización del Pabellón español en la exposición de Paris de 1937, en un espacio arquitectónico singular diseñado por los arquitectos Luis Lacasa y Josep-Lluís Sert.. Un pabellón, que tendría al filósofo José Gaos como comisario, con la ayuda de Max Aub, José Bergamín y Juan Larrea y una delegación artística integrada por Félix Alonso, Emiliano M. Aguilera, Gori Muñoz, y José Lino Vaamonde que trabajaron con Renau en el montaje del pabellón propiamente dicho. En un documento que se conserva de la época Renau cuenta así su experiencia parisina:

Esta vez tenía que hacerme cargo de la realización e instalación de los elementos gráficos que debían animare el perfecto container que era el pabellón de España…Llegué a Paris con una orientación muy precisa y bien pertrechado de materiales de los archivos de la Dirección General de Bellas Artes, de la Subsecretaria de Propaganda y del mío propio. Para la apertura del la Exposición, el punto más importante que se había previsto consistía, precisamente, en un gran conjunto monográfico sobre la salvación y defensa del Tesoro Artístico (aunque yo debería ocuparme también de los demás aspectos gráficos del pabellón)… Me traje a Gori Muñoz y al cartelista Alonso como los más competentes colaboradores y, ya en Paris, se nos agregaron otros gráficos y fototécnicos franceses”. (11)

stamos hablando de una exposición con obras de la importancia de :“El pueblo español tiene un camino que le conduce a una estrella” del escultor Alberto Sánchez; la escultura móvil ”Fuente de Almadén” del artista norteamericano Alexander Calder; el mural ”El pagès català i la revolució” del pintor Joan Miró; la escultura “La Montserrat” de Julio González  y el mural del “Guernica” de Picasso. (12)

se reportaje no hubiera sido posible sin la presencia de Renau en Paris y la coordinación de la redacción de “Nueva Cultura” en Valencia con redactores de la confianza de José Bueno, Francisco Carreño o Rafael Pérez Contel.

Otro aspecto que habría que señalar de “Nueva Cultura” fue la incorporación de diversas firmas de mujeres como Manuela Ballester, María Teresa León,  Margarita Nelken, etc., lo que permitió la publicación de algún tema dedicado a la mujer y su tiempo.

 La revista se haría eco del Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura (Valencia, 1937).  En el número 4-5 de  Junio-Julio de 1937 el pintor y escritor Juan Renau escribe el texto “El II Congreso de Escritores para la Defensa de la Cultura” que tras valorar la importancia política de la convocatoria, incluiría una serie de glosas de congresistas como Anderson Nexo (Dinamarca), Julien Benda (Francia),  Alexis Tolstoi (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), J. Brower (Holanda), Malcom Cowley (Estados Unidos), Anna Seghers (Alemania),  González Tuñón (Argentina, Juan Marinello (Cuba), José Mancisidor (México), Nicolás Guillen (Cuba), etc.

A los testimonios citados y muchos más (13) se sumaron, un par de informes de las delegaciones del País Valenciano que rubricaba Carles Salvador y la delegación catalana que firmaba Jaume Serra Hunter.

En el informe de Carles Salvador se contemplaban las legítimas reivindicaciones nacionalistas de la época con argumentos como el siguiente:

“Negant el dret d´existència cultural a les minories nacionals, el feixisme sap ben bé que el que nega ès la existencia d´un mitjà fonamental de cultura i d´expresió normal per al poble.” (…)

“El feixisme ha fet mès encar. Baix els dictats d´unes confoses idees d´unitat prohibix actualmente, en els territoris rebels, l´ús dels dialectes regionals”          

  Añadiendo más adelante:

“La millor defensa de la cultura, cridem nosaltres, és la total defensa dels interessos culturals de les petites nacionalitats”.

Un mensaje que, según nosotros, debió ser tema de conversación entre Joan Fuster y Renau, cuando se encontraron personalmente, por primera vez, al regreso del artista del exilio o en ocasión de la edición facsimilar de “Nueva Cultura” (1977).

La arquitectura fue tema de la revista publicando un articulo del arquitecto suizo Alfredo Baeschlin (1883-1964), sobre “Un poco de arquitectura rural” en el que se desvelaban las características de la construcción popular valenciana como el “riurau”, las barracas, las cuevas, las alquerías, etc que ilustraría con dibujos del propio autor, añadiendo lo siguiente::

Todas estas construcciones, en su concepción ha colaborado la experiencia de muchos siglos y varias generaciones ,no pueden ser clasificada por un orden cronológico. O tiene edad. Suelen durar hasta que sus materiales se disgregan por efecto de la vejez. Y a menudo, sobre los cimientos de la casa antigua derrumbada vuelven a edificar una casa exactamente igual a la desaparecida, a no ser que imbuidos de modernismos, abandonen la sana tradición y edifiquen algo monstruoso con pretensiones de un seudo-estilo, la pesadilla de nuestra dichosa edad de cemento”.

El último ejemplar de “Nueva Cultura”, 6-7-8 de Agosto-Septiembre-Octubre de 1937, estuvo dedicado, bajo el signo de México, ilustrando la portada con una viñeta de Chávez Morado y un articulo inicial del escritor cubano Juan Marinello – presidente de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios – sobre “México en España. México, señal de futuro”. Ese  número incluiría, textos de intelectuales mexicanos, como el escritor José Mancisidor, el poeta Octavio Paz, el músico Silvestre Revueltas y versos de Efrain Huerta, y Carlos Pellicer. Una revista que  reproduciría algunos imágenes de la exposición “Cien años de grabado político mexicano” (1937), organizada por Fernando Gamboa que mostraban obras de artistas mexicanos como Pablo O´Higgins, José Clemente Orozco, Julio Castellanos Leopoldo Méndez, Alfredo Zalce,, etc..

Octavio Paz que en su texto sobre “Raíces españolas de los mexicanos” leído en el congreso de Valencia decía lo siguiente:

        “Yo no sé, camaradas, si a través de este rápido y casi fugitivo contacto con  México, vosotros habréis logrado una imagen real, así sea la panorámica de nuestro país. Ya decía Juan Marinello, ayer por la tarde, en este  mismo local, que quizás el perfil de México todavía no era sino un rico, prometedor esbozo; una violenta, dura y viva suma de fuerzas de integración. No sé si vosotros habréis sentido esa contradicción, esa violencia arrebatada, a veces dispersa y otras volcada, sombríamente, sobre sí misma; probablemente vosotros, como españoles, adivináis en esa tensa inmovilidad del mexicano y su paisaje, en esa constante lucha por sí mismo, algo de vuestro alentó y del de vuestro propio sino.”

A la publicación  mensual de la revista hay que señalar la edición de diversos libros (14) y un número extra de los “Problemas de la Nueva Cultura” dedicado a la juventud española (1937).

Renau, tratando de darle vigencia a la reedición facsimilar “Nueva Cultura” finalizaba sus “Notas” con estas palabras:

 “…el contencioso crítico-autocrítico que entonces levantamos sigue en pié, dista mucho de haber sido deteriorado y, mucho menos, derogado…”            

Notas:

(1). Vid. Varios Autores: España. Vanguardia Artistica y Realidad Social, 1936-1976, Gustavo Gili Editor, Barcelona, 1976.

(2). Cabe destacar las exposiciones individuales que haría en Morella (Castellón, 1976);  la Galería Punto (Valencia, 1977) y el Museo Español de Arte Contemporáneo (Madrid, 1978).

(3). Vid.: Manuel Miralles (Realización y edición): Valencians que fan historia: Josep Renau, 1994,

Canal Nou-Televisió Valenciana, 31 minutos 24 segundos. Bilingüe. Aunque la filmación de la entrevista con Renau, en Berlín, se haría en 1982, la edición del documental no se haría hasta una década más tarde (1994).

(4). Renau fue colaborador de la anarquista “Estudios” (Valencia, 1929-37); las ediciones de los “Cuadernos de Cultura” (Valencia-Madrid, 1930-33) y la publicación anarco-sindicalista “Orto” (Valencia, 1932-34), dirigidas por Marin Civera; la revista comunista “Octubre” (Madrid, 1933-34) dirigida por Rafael Alberti; la publicación “Nuestro Cinema” (Paris, 1932-35)”, dirigida por Juan Piqueras (1904-1936)s, y publicaciones valencianas como El Cuento Valencià (1930-31); Taula de Lletres Valencianes (1927-32), Nostra Novel-la (1930-33), dirigida por Francesc Almela Vives, La Republica de les Lletres (1932-34), dirigida por Miquel Duran.

(5). Max Aub, José Bueno, Manuela Ballester, Francisco Carreño, Juan Gil-Albert, Rafael Pérez Contel, Plá y Beltrán, Juan Manuel Plaza, Juanino Renau, Juan Miguel Romá, José Serrano, etc.

(6). El Comité de Redacción de “Nueva Cultura”, estaba integrado por Louis Aragon (Paris), Ramón J. Sender, Ogier Preteceille, César M. Arconada, Eusebio G. Luengo, A. Bazán (Madrid), A. Olivares, Rodrigo Fonseca, Agustín Puértolas (Barcelona) y Angel Gaos, José Renau y Miguel A. Ribes (Valencia); Fuentes Calderas (Sevilla); Francisco Armengot, Antonio Blanca y J. Sánchez Bohorquez (Alicante).

(7). Vid. Manuel García: Carteles para una guerra en Varios autores: Carteles de la guerra, Fundación Pablo Iglesias Madrid, 2008.

(8). Renau: “Sentido popular y revolucionario de la fiesta de las fallas”, en “Nueva Cultura”, Año III, Núm.: 1, Valencia, Marzo, 1937

(9). Renau: “Función social del cartel publicitario”, en “Nueva Cultura”, Año III, Núm.: 2, Valencia, Abril, 1937

(10). “Els enemics del poble a l´infern.”, Ediciones Nueva Cultura., Valencia, 1937. Con textos de Francesc Almela Vives, Emili Gòmez Nadal, Regino Mas i Carles Salvador. Dibujos de Gori Muñoz. Fotos de Josep Renau.

(11). Vid. Miguel Cabañas Bravo: Josep Renau. Arte y propaganda en guerra, Ministerio de Cultura,  Madrid, 2007.

(12). Vid. Josefina Alix Trueba: Pabellón español. Exposición internacional de Paris, 1937 ,Ministerio de Cultura, Madrid, 1987.

(13). Sobre el mismo tema la revista “Hora de España”, Numero VIII, Valencia, Agosto, 1937 , que dirigía el poeta Antonio Machado, publicaría el texto “El II Congreso Internacional de Escritores” de Corpus Barga y recogía testimonios de Andersen Nexo, Fernando de los Rios,  Anna Seghers,  José Bergamín,  Ilya Ehrenburg, Malcom Cowley,  Claude Aveline,  Jef Last,  Nordail Grieg,  Feedor Kelyin,  André Chamsom, Tristan Tzara,  Stephen Spender,  Juan Marinello, , etc. Unas páginas extra ilustradas con viñetas de los congresistas hechas por Ramón Gaya.
(14). Como editorial publicaría los libros: Renau: Funcion social del cartel; Gil,Albert: Candente horror;  Pla y Beltrán: Poesía revolucionaria, etc.


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