Marxismo y vanguardias artísticas rusas (I)

Marxismo y vanguardias artísticas rusas (I)

 

“Los hombres que desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia.”
Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1)

Del texto anterior podemos concluir que respondiendo la obra de arte a las necesidades humanas de expresión, afirmación y comunicación, esta es, por su propia naturaleza, creación y libertad puesto que: “La actividad vital consciente distingue inmediatamente al hombre de la actividad vital animal… Sólo por ello es su actividad libre” (2) y en consecuencia, en tanto que actividad que satisface una necesidad humana, el arte resulta forzado o falseado cuando el artista ve restringida su necesidad creativa condicionado por una imposición externa. Asimismo podemos afirmar que lo estético, como relación singular del hombre con la realidad, se ha ido conformando histórica y socialmente en el proceso de transformación de la naturaleza.

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El siete de noviembre de 2017 se conmemoraron los primeros cien años de la Revolución de Octubre en Rusia. Este acontecimiento decisivo en la historia del siglo XX marcó todas las facetas de la vida, tanto en la Rusia revolucionaria como en el resto del mundo. El arte no podía, por tanto, permanecer ajeno a estos acontecimientos.

La revolución de 1905 así como las de febrero y octubre de 1917 hacen experimentar a la Rusia zarista una profunda transformación social. En este periodo hay un importante renacimiento cultural manifestado en las artes visuales, en la literatura, la música o las artes escénicas.

Asistimos a un momento en el que una serie de artistas conscientes toman posición abiertamente, y mediante un lenguaje radicalmente innovador, transformándose a sí mismos, quieren abrir el camino a un mundo nuevo. La vida artística rusa se llena de exposiciones, programas, manifiestos y declaraciones teóricas, mientras los movimientos vanguardistas se suceden, algunos de origen extranjero y otros propios de la nueva Rusia revolucionaria.

La Revolución de Octubre identificará revolución social con revolución artística y hará institucional el arte de vanguardia. Los propios artistas revolucionarios serán los responsables de las instituciones artísticas, de la creación de la nueva cultura y del nuevo arte para el pueblo.

Dos instituciones, dos praxis: Proletkult y Vkhutemas

En una sociedad de 132.000.000 de habitantes y con un 73% de la población analfabeta, destacarán dos instituciones con sendas praxis diferenciadas: Proletkult y Vkhutemas.

Proletkult o “Asociación de cultura proletaria” surgirá en octubre de 1917 y será la organización cultural más importante en los años posteriores con unos 500.000 afiliados aproximadamente en 1920. La institución, de carácter civil, se concibe como un movimiento para la educación de la clase obrera. La creación de una cultura propia de la clase obrera y sus vínculos con la cultura burguesa genera controversias y enfrentamientos tanto en su propio seno como con otras organizaciones.

El Presidium nacional de Proletkult. Septiembre 1918

Para Bogdanov, miembro fundador y sus seguidores, el principal objetivo de Proletkult consiste en fomentar la creación de una nueva cultura de clase, propia de la nueva conciencia revolucionaria. Entienden este proceso como una lucha entre dos ideologías definidas e irreconciliables. La cultura burguesa debe ser condenada y sustituida completamente por una nueva cultura, la proletaria. Estas y otras ideas de Bogdanov son presentadas públicamente durante el primer congreso de la asociación, celebrado en Moscú en octubre de 1920.

Alexander Bogdanov en 1904

Lenin, opuesto a Bogdanov, señala el atraso de la instrucción general del país en su resolución “Sobre la cultura proletaria”, y considera que “el marxismo ha conquistado su significación histórica universal como ideología del proletariado revolucionario porque no ha rechazado en modo alguno las más valiosas conquistas de la época burguesa, sino, por el contrario, ha asimilado y reelaborado todo lo que hubo de valioso en más de dos mil años de desarrollo del pensamiento y la cultura humanos. Sólo puede ser considerado desarrollo de la cultura verdaderamente proletaria el trabajo ulterior sobre esa base y en esa misma dirección, inspirado por la experiencia práctica de la dictadura del proletariado como lucha final de éste contra toda explotación.” En consecuencia, “el Congreso impone a todas las organizaciones de Proletkult la obligación inexcusable de considerarse enteramente órganos auxiliares de la red de instituciones del Comisariado del Pueblo de Instrucción y cumplir sus tareas, como parte de las tareas de la dictadura del proletariado, bajo la dirección general del poder soviético (especialmente del Comisariado del Pueblo de Instrucción) y del Partido Comunista de Rusia.” (3)

Esta decisión debía ser comunicada por Anatoly Lunacharsky, Comisario del Pueblo para la Educación de la República Soviética, quien compartía la idea de establecer la autonomía sin condicionamientos de la clase proletaria en el frente cultural, confiando en la potencia transformadora de esta clase, si bien suponía que la cultura existente podría ser superada y no aniquilada por la nueva sociedad: “Es posible que la gran marea de la revolución social y la entrada del proletariado en escena resulten capaces de renovar la cultura hasta su base misma y desde sus cimientos. Pero esta cuestión todavía no está resuelta, y está claro que no debemos, en nombre de esta ansiada renovación, atribuirnos la situación de un hombre desnudo sobre la desnuda tierra”. (4)

Anatoly Lunacharsky

Esta actitud conciliadora le supondría la amonestación de Lenin: “a Vladimir Ilich le dieron a conocer mi discurso en un texto más suave aún. Me llamó entonces y me dio un rapapolvo. Posteriormente, el Proletkult fue reorganizado de acuerdo con las indicaciones de Vladimir Ilich.” (5)

Otro punto importante es el de la crítica comunista. Ahora bien, lejos de entenderla como directriz para la creación artística, debe ser una guía tolerante: “Sin ceder ni por un instante en las posiciones del comunismo, ni retroceder un ápice de la ideología proletaria y poniendo de manifiesto el sentido clasista objetivo de las obras literarias, la crítica comunista debe luchar sin cuartel contra las manifestaciones contrarrevolucionarias en la literatura, denunciar el liberalismo y al mismo tiempo dar pruebas del mayor tacto, solicitud y tolerancia con respecto a todas aquellas capas literarias que puedan marchar con el proletariado y marcharán con él”. (6)

Pese a haber calificado sus gustos personales de tradicionales y criticado a ciertos movimientos modernos, por considerarlos ininteligibles para las masas, bajo la dirección de Lenin el gobierno soviético favoreció y promovió el arte de vanguardia.

Algunos años más tarde, en abril de 1932, Proletkult, junto con otras organizaciones artísticas y asociaciones de escritores, será disuelto conforme a la resolución del Politburó del PCUS titulada “Acerca de la reorganización de asociaciones literarias y artísticas”.

Por otra parte, en 1920, se crean los Vkhutemas (acrónimo de Vysshie khudozhestvenno-tekhnicheskie masterskie, Talleres artísticos y técnicos superiores) con el fin de formar artistas, profesores y directores para trabajar tanto en la industria como en la educación superior aplicando enseñanzas basadas en las últimas investigaciones científicas. Su misión era cumplir los objetivos del estado para la eficiencia y la producción vinculando el arte con la política.

De acceso libre a cualquier persona mayor de 16 años, constaba de ocho facultades divididas en cinco talleres de producción (metal, madera, textiles, impresión y cerámica) y tres talleres artísticos (pintura, escultura y arquitectura). Es destacable igualmente la potestad que los estudiantes tenían para elegir a sus propios maestros.

Alumnos de Vkhutemas

El plan de estudios de Vkhutemas era similar al de la Bauhaus de Weimar, en Alemania. Aunque la fotografía y el cine no fueron formalmente enseñados en Vkhutemas, sí que fueron usados como medios complementarios, tales como bocetos a partir de fotografías o bien objetos fotografiados para su estudio posterior.
La adhesión de Rodchenko a la escuela supuso para él y otros el abandono de la abstracción en favor de las construcciones espaciales y la fotografía, lo cual permitió al Constructivismo ir más allá de las investigaciones filosóficas sobre la naturaleza del arte, practicándolo en forma de producción industrial y constituyéndolo en un nuevo medio para la educación popular. La lista de estudiantes y profesores de Vkhutemas incluía a Alexandra Ekster, Gustav Klutsis, El Lissitzky, Kazimir Malevich o Lyubov Popova. (7)

Alexander Rodchenko, Autorretrato 1924

En 1930 a los Vkhutemas les reemplazarán varias escuelas o institutos especializados, entre ellos el MVTU con el que formará el Instituto de Arquitectura y Construcción de Moscú, el Instituto Poligráfico de Moscú, la Facultad de Bellas Artes o el Instituto Textil de Moscú.

El movimiento vanguardista que Vkhutemas contribuyó a crear, fue posteriormente considerado formalismo abstracto de carácter burgués y sustituido por el realismo socialista, el postconstructivismo y el clasicismo socialista de la arquitectura estaliniana.

Paco Palacios

Bibliografía

(1) Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política. Marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm
(2) Karl Marx, Manuscritos económico-filosóficos de 1844. Marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man1.htm
(3) Lenin, V.I. Discurso Sobre la cultura proletaria, Congreso de Proletkult, octubre de 1920. Obras escogidas, tomo 3, p.492, ed. Progreso, Moscú
(4) Lenin, V. I., Discurso Sobre la cultura proletaria, en Sánchez Vázquez, Estética y marxismo. Daniela Lucena, Cultura proletaria y vanguardia rusa. Discusiones en torno a la construcción de un nuevo mundo. La institución Proletkult o Asociación de cultura proletaria. Questión Vol. 1, Núm. 12 (2006)
(5) Ibídem
(6) Ibídem
(7) VKhUTEMAS moma.org

Nueva Cultura

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